12.2.15

Me acuesto a las once cero cuatro
y en cuanto cierro los ojos
me salen dragones alados desde el pecho.
Un día ya no va a quedar
qué fagocitar.
Ese día 
voy a estar perdida.

2 comentarios:

Elchiado dijo...

siempre que no puedo dormir desayuno tus puñaladas.
besos

Alma vacía dijo...

Qué bueno encontrar ésto.