5.5.11

Re-vuelta

Porque no sé seguir sin escribir-lo.

Porque escribo como una puerta abierta, como una terapia, como un clavo ardiendo al que me agarro con los dientes.

Porque me duele el pensamiento de tanto estar en silencio. Porque estoy cansada de gritar.

Porque si y porque no.

Porque la culpa es de el pincel y la sonrisa, y los lápices de colores, y vivir y ELLA.

Y porque no sé estar sin contar.