11.12.10

Abro los ojos, pataleo, agito los brazos, abro las manos, me asfixio…
Y de pronto abro la boca y mis pulmones explotan. Una nueva bocanada de aire, por fin respiro. Duele, respiro, estoy viva. Todo gira alrededor.
Estoy viva y no te acuerdas de mi, y eso es bueno, y no duele, y por un tiempo no me siento perseguida, vigilada, amenazada.
Existe una nueva flor cerca de mi. Solo tengo que esperar a que crezca.
Estoy alegre.
Somos un poco libres.