30.4.10

VOLVER

Los buses escupen gente y la ciudad llena sus calles de flujo, como venas recién despiertas. La gente camina triste y alegre, gris y azul y amarilla. Y yo miro. Miro hacia fuera viendo adentro lo que queda.
Hoy ha tocado nostalgia. Nostalgia por un regreso que haré. A esa ciudad sin mar que mira hacia las aguas saladas fingiendo ser un pueblo de pescadores que nunca terminó de serlo.
Regresaré, por unas horas (siempre pocas), a ese lugar donde pertenecieron mis pies, a ese lugar donde alguien me quiso, y alguien no me amó pero supo mentirme. Al lugar donde fui la persona más feliz y la persona más triste.
Volveré a pisar la plaza de las monjas y llegaré a intuir ese puerto donde quedaron mis lágrimas; saludaré a mis alas gastadas, que aun siguen colgando de aquella palmera que presidía el lugar donde habité.
Y veré a S; y por un momento, de forma irremediable, me acordaré de aquel depredador que intentó comerse mi alma a fuerza de golpes y patadas en el corazón.
Y después daré la vuelta y me marcharé, igual que aquel día en el que desperté sola, fría, habitada y con las maletas hechas para un viaje del que nunca iba a regresar.
Y a ella le diré ¿te gustó?. Aquí estuvo nuestro punto de partida. Aquí fabriqué el cascarón del que un día, como un pollito pequeñito saliste tú. Aquí estuvo colgado mi corazón al sol… hasta que tu lo rescataste.

27.4.10

Necesito una señal.

y quiero ver a "S"

y quiero que tu lo hagas por mi

Y quiero que todo termine

15.4.10

El absurdo de un día como ayer: recibo un mensaje en una botella, un mensaje equivocado, que supongo que tendría algún otro destinatario. Sin pudor lo leo, sin remordimientos lo escucho.
Y me lleva a pensar en la estupidez. La estupidez del empeño, de lo absurdo, incluso de lo repulsivo.
Pienso en palabras gastadas, manidas, en corazones vacíos. En cómo las situaciones se repiten, los verbos se repiten.
Pienso en el absurdo de la esperanza, en el ridículo de las pretensiones de segundas, terceras, cuartas oportunidades.

Uno puede ser estúpido, o bajar la guardia; pero antes o después eso termina teniendo cura. Yo soy implacable. No tengo piedad.

Estoy en guerra.

9.4.10

Estoy a un milímetro de explotar. Estoy a una gota de que el vaso rebose, estoy a un paso de saltar.
EST-HOY
Y ayer no fue un poco mejor. Mañana ya veremos.
Estoy metida en una botella a la deriva, vacía de mensaje, sin mapa del tesoro.
Estoy sin reposo , queriendo cambiar lo imposible, tratando de ver lo invisible.
Estoy que no me quiero acordar, pero no puedo olvidarme. Sin parar de saber quien fui, lo que soy, lo que me espera.
Estoy en guerra, enfadada hasta los huesos, conmigo, con el mundo. Me gritan las costillas, las pestañas, las rodillas; y mi boca sigue callada, y mis dedos, mis pinceles, en reposo obligatorio.
Solo me cura mi flor. Me cura un poquito el corazón porque lo lleva en sus bolsillos.
Pero yo ya quiero ser yo. Para poder dárselo a ella. Para poder estar viva. Para poder…