18.11.09

Una amenaza es siempre una amenaza, un monstruo escondido detrás de una puerta no es un monstruo que ha desaparecido.
A pesar de todo Nhoa y yo hemos aprendido a andar algunas veces de puntillas, y otras a hacer mucho ruido. Depende de las circunstancias.
El camino parece haberse enderezado, y estamos contentas. Nhoa baila y baila, yo vigilo, por si vienen curvas. La luz se enciende, la linterna parece mostrarnos un futuro diferente. Tenemos un palacio, tenemos un castillo, tenemos un lugar donde bailar con nuestros zapatos de cristal.
Y estamos contentas.