12.6.09

En este estado de sitio no queda sitio para el terror. En este sitio, de hecho no has estado ni me has visto.
En este estado de sitio no hay toque de queda, ni queda resquicio para la duda.
En este estado estoy como si nunca hubieses sido. Y si, nunca has estado, ni has sido, ni me has conocido, ni falta que te ha hecho, ni una decima de segundo has querido.
En este silencio no cabe duda, ni puñales ni espadas.
En este punto de partida sin mas meta que el infinito, resto el resto para quedar limpia.
Qué más da si alguna vez siquiera me recuerdas. Qué más da si nunca tuvimos un lugar, ni siquiera un espacio. Que más da ya la asfixia y los raptos, que mas dan aquellos puños apretados y mi botella de ron. Que mas da una batalla. Qué más da, en este estado de sitio, en este sitio, en este olvido absurdo de lo que nunca ha existido.

4.6.09

¿Cómo puedo borrar la memoria?

Es un hecho que no puedo volver atrás. Y aunque quisiera, aunque ahora mi cabeza me dice qué debería haber hecho en aquel preciso momento, no podría. Aunque fuese factible volver y rehacer o repetir. Me vería obligada a repetir, por ella, porque ella es producto del pasado, y nada se concibe sin ella.

Es un hecho que no puedo volver atrás, ni rehacer, ni imaginar.

Necesito olvidar, y que ya nunca, ni un minuto, ni una noche, haya mas efectos de este poso tóxico que arrastro desde hace casi tres años.

Soy el escorpión amenazado por su propio aguijón. Quiero arrancármelo, y vivir tranquila, sin recordar ni el menor de los datos de aquello. Y crear un origen en donde tan solo sea yo, y luego ella. Sin mas futuro que nosotras. Sin mas riesgo que los nuestros.

Como por arte de magia.