8.2.07

Multiplica-dos

Fue tanto tiempo preparándome para redimirme en tus estigmas que ya ni recuerdo si existió un tiempo anterior.
Fueron las ganas de saber y aprender de tus miedos y tus palabras, una vocación de andamio, de coraza, de trinchera. Fue un deseo de desear y, porqué no confesarlo, de ser deseada. Fue un tiempo de catalejos y microscopios, de estrellas y meteoritos, de poder querer, de querer poder.
Y la ceguera trajo otro tiempo de querer multiplicar, de copiar el patrón, de desear repetirte para no perderte, por puro amor y respeto, por pura admiración, por puro deseo.
Y fui tierra germinada, y fui tormenta, atormentada, desposeída, desengañada a base de arañazos, de jirones, de mordiscos.
Ahora todo lo que nos unió es lo que nos separa, una zanja abierta hecha de agua de mar y preguntas sin respuesta. Damos paso a la decepción, desengañados. Nos desconocemos con ahínco, con avidez, con uñas y dientes.
Me duelen las costillas de tanto desaparecer empeñada en la tarea de volverme invisible, indivisible, coraza, nido. Ahora multiplica-dos, solo nos queda restar y esperar el tiempo en el que a una sola pregunta de su pequeña boca salga la respuesta: hubo un tiempo, violento…

No hay comentarios: