24.11.06

Fue mi intención hacerte reir y atesorar pequeños silencios robados. Nunca pretendí herirte, pero si lo hago, no me lo tengas en cuenta; son ojos que no ven, y los mios hace un buen rato que ya se borraron a fuerza de mirar horizontes.
Tal vez quede alguien que se pregunte quién soy yo. Mientras tú dices saberlo todo porque me has visto mirar el mar y rodar desde mi lado de la cama presentándote batalla, porque sabes de mi café frio y sin azúcar, de mis temores en las noches a oscuras, porque conoces ese insomnio que me asalta y mis ganas de pelea en ese estilo tan del centro de aquí.
Pero nunca me has visto acariciarte el pelo, o darte un beso cuando estabas enfermo, nunca me has visto cocinar para ti algo que te gustara, o deshacer la yema de mis dedos para tocarte con mas suavidad, no has visto mi abrazo ni mi calor; porque tus ojos siempre estaban orientados en otra dirección.
Así que no me conoces. Nunca me has visto. Qué mas da si ahora me marcho, apenas si compartimos algún recuerdo.

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