30.8.06

tras...

Nueve bolsas de basura y la mayor parte de mi pasado en otro lugar lejos de mi. Comenzar nunca es fácil, pero quedarse ciego a veces ayuda.
Nueve bolsas de basura y silencio por las esquinas de cada cuarto de la casa.
Rehacerse, reinventarse, volver a uno mismo, en silencio, girando despacio la llave, con todo el interior vacío. Querer construir, sobrevivir.
Toca tejer el olvido. Mientras espero, quizás haya que vivir de amnesia.
Nueve bolsas de basura, desprendida de los pasos que ya pisé; el tramo fácil del camino.
Ahora hay que desprenderse de este dolor agarrado a mis músculos como una hiedra persistente que crece desde el corazón hasta la cabeza.

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