9.1.06

Hombre sin nombre

He estado pensando, lo he estado pensando.
Todos tenemos una vida personal, una vida privada, es nuestra, y el juego está en compartirla, en permitir que alguien entre, o salga, o se quede.
Pero a veces no se tiene permiso, a veces la puerta se cierra y por mucho que se finja, por muchas ventanas abiertas, la puerta tiene un candado enorme, y no se puede pasar.
Y yo, sin derecho a ninguno de tus días presentes, sin derecho a ninguno de tus días futuros, incluso sin derecho a decir tu nombre en alto, me pregunto porqué me dibujas como si tuviese pasaporte para ocupar tus horas.
Alguna vez me pregunté adonde van los besos que se desean y no se dan. Ahora ya lo sé; simplemente no existen. Igualmente, no nos engañemos, yo en tu vida no existo.
Y si, antes de que me lo preguntes como tantas veces me preguntas, este post habla de ti.

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