1.9.05

Y hace mas de dos años de todo aquello, de pronto recuerdo los primeros momentos, esa poesía que llegó como carta de presentación de las palabras mejor juntadas que nunca leí por sorpresa.
Recuerdo el catalejo por el que te buscaba en la distancia cada noche, ramitos de sonrisa, plumas de ala. Después fue jugar a mil juegos, incluso a veces jugar con fuego.
Poquito a poco te instalaste en el centro de mis horas, después me fabricaste tú el reloj, y el mar me regalaba tu nombre multiplicado, roto y recompuesto en cada ola que se estrellaba contra las rocas.
Fuiste lo mejor y lo peor, lo mas feo y lo mas hermoso, pura vida, colores brillantes. Te mostré mi ángel del desastre, y conociste esta poesía maldita que me tiene aprisionada y me hace amar del modo mas incorrecto, pero te amé del mejor modo que supe, y aún hoy hay veces que se me olvida que hace mucho tiempo tu y yo dejamos de amarnos.
Fui. Será pasado, pero lo tengo presente. Y se que el tiempo solo borra las cosas que no importan.
No sé qué va a pasar mañana, pero todo lo de detrás nadie me lo quita, lo guardo en una cajita sorpresa y aun me devuelve la sonrisa algunas tardes de domingo.

No hay comentarios: