1.8.05

Tu me amas. Es una pena que no te hayas dado cuenta, pero no voy a ser yo quien te lo diga.
Lo supiste una noche mientras dormías. Entonces ya me habías olvidado hacía tiempo, y estaba decidido que la única cosa posible en el mundo es que tu te marcharas, y yo me anudase los tobillos para no salir corriendo. Y a pesar de las circunstancias, aquella noche lo supiste.
Te apretaste contra mi igual que cada noche; y lo mismo que siempre, te hiciste un hueco en mi cuerpo.
- te quiero – te dije muy bajito.
- Y yo te amo – me respondiste con un aplomo que nunca antes había visto en ti.
Supongo que ya era tarde, así que no importa que nunca hayas sabido de tu certeza; y espero que nunca lo sepas, para que no te hagas daño.
Y si alguna vez alguien me pregunta, diré que todo es un cuento que yo me inventé para poder dormir…

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