7.6.05

Soy un placebo.
El remedio para ninguno de tus problemas, la solución que no conduce a nada, el fantasma mudo de tus peores sueños.
Soy la esquina que no quieres doblar, los malos presagios, los actos a la fuerza.
Soy una botella resquebrajada.
Y voy rompiéndome a cada minuto, escupiendo veneno inservible sobre tus horas, vomitando sobre tu piel lágrimas secas.
Ya no me engaño. Después de la desesperación llega el vacío, después del vacío la nada, tras la nada… NADA.

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