31.3.05

treintayuno

Esperar a que pase el chaparrón, o cerrar los ojos y soñar que no pasa nada, que todo es un columpio hecho de plumas. Sentarse sobre el tiempo a mirar cómo transcurre, en silencio, sin mas palabras que las justas, sin paréntesis, sin puntos suspensivos.
Recomponer retales, juntar pedacitos diminutos hasta crear la imagen de un recuerdo y respirarlo, masticarlo.
Fabricar un sucedáneo de realidad que aquiete toda la tormenta, rellenar todo de algodón, hablar bajito sin susurrar, no sea que la sangre se encienda.
Imaginar que nada pasa, que todo está en calma, que apenas frío ni calor.


Eso, o jugar. Hoy jugar, porque sí, porque a veces sabemos que el fuego se inventó para destruir la tranquilidad fría del invierno. Jugar y perdernos. Aunque sólo sea por un día.



Ya sabes, perdernos…
Tu quieres?

27.3.05

algo así como nada

Otro cigarro, quizás demasiados para hoy, teniendo en cuenta que aún queda la mitad del día. Ayer fue una manzana podrida, hoy una montaña rusa. La vida es algo raro, bien raro.
El corazón está repitiendo una especie de mantra suicida, algo totalmente incomprensible a gran velocidad. Las horas se enganchan en las agujas del reloj, quedándose paradas, como sin ganas de fluir.
El aire es pastoso. Ya no llueve. Ya nada.
Es como la sensación de tener que salir corriendo pero con las fuerzas justas para quedarse tirado en algún rincón.
Quizás haya que preocuparse, quizás haya que celebrarlo.
De frente un espejo y dos ojos verdes.
- bueno, y ya que…-
Ya nada. LA SUERTE ESTA ECHADA.

26.3.05

El día que dejes de mirarte el ombligo, seguro que te sorprendes...
...o quizás no...

24.3.05

Creo que por fin he logrado salir de la cárcel que fui fabricando con aquellos besos que no me diste, que aprendí a vivir fuera del agua de tu mar.
Ya no te temo, ya sé qué piel es la que te abriga y cómo se bucea bajo el barro.
Ahora es siempre, y siempre puedes, pero si vas a hacerme esquirlas en el alma mejor ni te acerques. Nunca supe qué podría ser peor, si tu máscara o tu espejo.
Los tatuajes que me dibujaste no se borran con nada.
Decir te quiero no debería ser tan fácil. Los aviones vuelan demasiado deprisa.

23.3.05

crack

Rose 42. Oleo de Mark Ryden

Él dijo: te necesito. Después cerró los ojos y desapareció borrado por el humo del cigarro que prendimos al filo de la madrugada.

16.3.05

Recuerdo que hubo un tiempo en el que traté de olvidarte. Mi cerebro sabía que había que olvidarte, mi corazón no podía; así que a cambio olvidaba atarme los cordones de las botas, olvidaba comer, olvidaba cómo se escribían algunas palabras. Yo quería olvidarte, y tu me escribías mail cortitos que no decían apenas nada o que lo decían todo, y yo los eliminaba de modo inconsciente; luego quería releerlos, pero ya era tarde.
Me quedé a medio camino del olvido. Llegado a este punto no sé si es pronto o si es tarde…

12.3.05

para Pokito

Quién sabe

¿Te importa mucho que dios exista?
¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino?
¿que tus oraciones carezcan de interlocutor?
¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto?
¿que los torturadores puedan ser hijos de dios?
¿que haya que amar a dios sobre todas las cosas
y no sobre todos los prójimos y prójimas?
¿Has pensado que amar al dios intangible
suele producir un tangible sufrimiento
y que amar a un palpable cuerpo de muchacha
produce en cambio un placer casi infinito?
¿acaso creer en dios te borra del humano placer?
¿habrá dios sentido placer al crear a Eva?
¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a dios?
¿acaso dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre?
¿o no es ni siquiera una confiable anestesia?
¿te importa mucho que dios exista? ¿o no?
¿su no existencia sería para tí una catástrofe
más terrible que la muerte pura y dura?
¿te importará si te enteras que dios existe
pero está inmerso en el centro de la nada?
¿te importará que desde el centro de la nada
se ignore todo y en consecuencia nada cuente?
¿te importaría la presunción
de que si bien tú existes
dios quién sabe?
(Mario Benedetti)

6.3.05

Te juro que me está dando miedo. Siento el pánico helador corriendo por adentro mio.

No sé a quién escribes poemas, o tal vez lo sé demasiado bien.

Disculpa si,tal vez desaparezco. Tendrá que ser por poco tiempo. Lo sabes tan bien como yo.
Me está dando miedo. Mucho, mucho miedo.

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5.3.05

Bajo por el camino de baldosas movedizas, huele a agua, a tierra mojada. Y yo sobre el suelo que tiembla, haciendo equilibrios sobre una montaña de palabras.
Él dice que tengo ojos de alfiler, mirada punzante. Él dice que no sabe olvidarme. Él dice que tiene sed. Y yo sonrío por inercia.
Bajo, y a un costado, aquel lugar donde comenzó a morir el bebé que nunca nació de mi vientre, aquellos rosales del día de mi cumpleaños, aquellos besos en el filo de la vereda del parque. A un costado todo lo que has olvidado.
Él dice que mi sonrisa emborracha. Él repite su sed en mis oídos. No sonrío.
Estoy de recolecta. Recojo los pedacitos olvidados, los restos de nosotros que quedaron prendidos en las hojas de los árboles y en las farolas.
Él dice, y yo no quiero escucharle. Palabras.
Miro al cielo. Hay tres aviones rasgando la superficie azulada, como arañazos, como hojas de cuchillo.
Él me mira y escupe los restos de su sed sobre mi pelo. Después se queda en silencio, apretando nudos con su mirada. Y yo me pregunto qué estarás mirando ahora, en este preciso momento en que no me miras.
Él dibuja serpientes que se deslizan dentro de mi cabeza. Yo siento frío, el frío de después de la soledad, ese que abre la puerta del vacío, ese que no se va con nada.
Él dice que tengo labios de flor, de algodón de azúcar. Yo me pregunto cómo me verás, durante cuánto tiempo, a qué distancia.
Él tiene hambre y yo tiemblo.
Él dice fuego. Yo quiero soñar y encontrar mi casa.
Destiempo y confusión.
El mar ha abierto una brecha entre los dos que no sé como se cierra. El mar ha abierto una rendija por la que entra frío, ha levantado un muro que me separa del mundo.
Él acaricia mi mano. Enciendo un cigarro y saco las llaves. Adentro gana el silencio.
Hoy necesito tu palabra justa. Pienso en ti sin sonreír, quisiera saber qué ves cuando amanece, quisiera recordar cómo eras cuando no te miraba. Quisiera haberte olvidado.

4.3.05

Siempre lo supe.
Siempre en silencio.
Ahora ya no sé mas. Aprendí deprisa a estar lejos de tu costado.
Te acercas.
Retumban las paredes.

?
y los aviones lloran lágrimas de acero y nubes.

2.3.05

Hoy me canso
De este escaparate
De esta escalada por los días
Y deseo ser ovillo
Deseo un hueco en ti
Que me permitadesaparecer