5.2.05

Algunas noches, como ésta, arrastro el pelo por las aceras, clavo los tacones de mis botas en algún charco varado en la avenida, disparo sin puntería, persigo vientos en contra.
Después regreso agotada, a la misma cama vacía y arrugada, y nado contra corriente a favor de las horas.
Algunas noches, como ésta, desnudo la sensación de sentirme anclada a VOS sin poder navegarte.

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