16.1.05

Se que la ciudad termina en un muelle luminoso que canta canciones de agua, pero aún no he podido enfrentarme a su espejo.
De momento me guardo de salir a la calle sin compañía. Voy buscando ayuda para doblar esquinas y patear aceras.
No sé si lo sabías, esta es una ciudad antropófaga, y sus mordiscos duelen.

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