21.1.05

Es este silencio, esta noche que me toma por sorpresa y me posee, me desnuda, me llena de truenos, de dudas, de flor de piel, de sed.
Extiendo la mano de este lado de la cama. Nadie responde a la llamada de mis horas silenciosas. El tiempo se evapora, los aviones saben volar, los continentes derivan huecos que se abren y se llenan de agua de mar.
Hay manchas en mi cama, palabras que no sé comprender, espirales, susurros, miedo.
Soy. Sola, una, vacía. Por siempre? O jamás?

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