7.11.04

Repaso cada minuto, cada segundo, y no logro encontrar el punto de quiebre, el exacto momento de fallo, el momento en el que nuestras manos se soltaron.
Repaso cada minuto y creo que ella siempre estuvo allí, quizás yo no, aunque si el espejismo de mi presencia en tus horas, o de tus horas en mi vida, qué se yo…
Ahora me toca enfrentarme a mis miedos, y tal vez asesinarnos, o ejercitar la amnesia de un alma dislocada.
Y en este estado de cosas me pregunto si me quedará un átomo de orgullo, o si me doblaré hasta quebrarme, tragando veneno confundido con licor.
Repaso, repaso hasta la locura.
Y espero, con las esperanzas hechas añicos.

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