15.6.04

Aún no comprendo por qué no gana la batalla este jamás que se instaló hace tiempo entre nosotros. Por qué, si soy nada en tus minutos cotidianos, si apenas existes diluido en mis horas, aún persiste este querer aunque no pueda.
Acaricia mi piel con tu respiración, abrázame, dame un buenas noches de caramelo, despiértame a media noche y regálame tu risa y tus palabras prohibidas, dame un beso que parezca el primero.
Tengo miedo de olvidarte, no parezco tuya, no pareces el mismo. Mi cuerpo aún sabe de tu nombre y hay días que me lo repite, como una ventana que se abre empujada por el viento.

después me arrepiento. Siempre que no estás me arrepiento.

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