14.6.04

Has escuchado los perros aullarle a la luna en el filo candente de tu cigarro; has libado agua de deshielo chorreando por mi cuello; has asomado a la luna a tu ventana hasta quemarla con la llama de una vela y hacerla arder transformada en sol de madrugada.
Dime.
Qué harás ahora?

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