20.4.04

Hoy se me enredaron a los tobillos un puñado de cosas chiquitas y por su culpa descubrí que hay cosas pequeñas que me resultan importantes. A veces las cosas chiquitas pesan igual o mas que las grandes cosas.
Y por aquí siguen mis cosas importantes, cosas como un vaso de agua fría, una mirada de gato, un amanecer malva entre palmeras, el olor a maíz, las canciones antiguas, la lluvia, los agujeritos que me dejó, el modo de disimular las ojeras, las horas de insomnio, saber que volverá, los relatos cortos, los poemas de mentira, un saxofón, mis botas de chica malvada, los collares de cuentas, saber que estas bien, saber que te acuerdas de mi nombre, saber que te podré olvidar, las velas encendidas, los besos a escondidas...
Y tantas cosas. Cómo podrán seguir todas ahí, aún, a pesar del tiempo...

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