22.4.04

Como una sala de espera, así fui yo por ti. Llena de silencios, de sonrisas, de miedos, de impaciencias, de paciencia. Como una sala de espera sin nadie, cuando todos los aviones han llegado y solo quedan los ecos de las últimas pisadas.
Yo soy yo sin ti. Me costó aprender, me costó sobrevivir al nombre que me diste, a los besos que me robaste, a los huecos que tejiste con tus horas.
Yo ya no soy nosotros, soy solo yo, aunque a veces pesen los pronombres. Aunque a veces la memoria me traicione.

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