17.3.04

Tu duermes, olvidados tus pasos sobre sábanas arrugadas. Yo prendo baldosas bajo las suelas de goma de mis botas.
Yo consumo cenizas y humo al filo de mi insomnio. Tu desgranas notas en la cornisa de una cuerda de guitarra.
El comienzo de nuestra diferencia se inicia al costado de la aguja de un reloj.
Diferencia horaria, irreconciliable. Ningún grito que fabriquemos nos alcanzará en esta distancia.

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