16.3.04

Me encontró, recuerdo el minuto exacto en que prendió la luz. Cómo olvidarlo.
Entró en mi vida cuando yo era un tren abandonado, tan vacío que ni los asientos me quedaban. Me encontró un día que lloraba, lo mismo que lloraba desde hacía muchos días; llegó en un momento en el que daba igual si era un niño, o era una farola, si un autobús, si un suspiro, todo me ponía triste, la ciudad era negro alquitrán.
Tejió un telón diferente que cubría los días nublados, y poco a poco sus palabras fueron mi colchón y mi horizonte.
Logró tapar el hueco que alguien me hizo con sus dientes en el pecho.
Era el naufrago que un día llegó a una playa olvidada y plantó arboles. Era Él, y con eso era mas que suficiente.
Luego se fue haciendo invisible, hasta que sólo quedó un nítido paisaje; aquello que rodeaba todo lo que fue.

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