30.3.04

Hoy me han regalado una línea de puntos para rellenar con lo que yo quiera. Una línea de puntos así de larga:
.............................................................................................

Ahora me debato entre lo que creo que debería poner, y lo que pondría realmente. No es la misma cosa... Por el momento no gastaré mi línea de puntos, quizás debería compartirla con quien me la regaló. Uy! no sé.

28.3.04

Haja o que houver
Eu estou aquí
Haha o que houver
Espero por ti
Volta no vento
O meu amor
Volta depressa
Por favor
Ha quanto tempo
Já esqueci
Porque fiquei
Longe de ti
Cada momento
E pior
Volta no vento
Por favor
Eu sei, eu sei
Quem es para mim
Haja o que houver
Espero por ti

(Haja o que houver. Maderdeus)

26.3.04

Te voy a contar un secreto, un cuento. Te lo cuento porque hoy me siento anciana y cansada.
Te contaré que tengo un demonio que me está comiendo, derribando. Mi demonio se ha comido una niña que tenía adentro, se ha comido mi corazón y algunas palabras cubiertas de caramelo. A veces me chorrea por los ojos y por el pelo, es entonces cuando puedo controlarlo; pero la mayor parte del tiempo parece dormido, y resulta imposible saber cuando va a saltar, y siempre termina por saltar.
Mi demonio de llama Febe, y nació en San Salvador, se alimentó de pupusas, de tamales, de cielos malva, de palabras de amor y de distancia. Después se ha ido haciendo grande siempre alimentado por el océano. Mi demonio se hizo mayor, aprendió de la mano de un hombre que cantaba; se volvió huidizo, desconfiado, siempre a la defensiva. Aprendió mi demonio a construir muros de acero y sospechas, a fabricarme sombras bajo los ojos a base de insomnios, y se apoderó de todo el agua de mar que le cabía en los bolsillos.
Ahora cada día me susurra mas cosas al oído, y no me deja olvidar.
Mi demonio me quiere para él solo. Mientras yo, intento salvar a la niña que resolvía acertijos. Mientras yo arrastro los pies, cansada de hacerme daño, de sentirme culpable, de desconfiar, de correr, de esconderme.
No sé si en esto vas a poder ayudarme, no sé si vas a querer... es por eso que te cuento mi secreto. Por eso y porque tengo miedo a que me olvides...
Yo estaba viva. De pronto abro la ventana y comienzan a llegarme dardos directos a mi pecho. Alguien vuelve y la muerte me sonríe.
Algunas heridas están demasiado abiertas, y yo no lo sabía.

Hay quien está lejos, cada vez más lejos. Y todos los intentos de cercanía se terminan transformando en hojas de cuchillo contra mis muñecas. Quizás haga falta el frío para sobrellevar las diferencias de latitud.

Y el cazador de imágenes comparte conmigo este texto:

HOMBRE DE LA LUNA

En la luna hay un hombre que te mira todas las noches. Algún día se desprenderá de su lugar y caerá sobre la palma de tu mano derecha, empequeñecido y gastado por el vuelo. Ya no podrás soñar que te ama porque lo desprecias. Y aunque él verdaderamente sigue amándote y ha entregado las tres cuartas partes de sí mismo para tu alegría, lo guardarás en el primer cajón de tu mesa de luz, indiferente al destierro irreversible, al inútil tesoro de su sacrificio.

De “Forma oculta del mundo” (1991)
MARÍA ROSA LOJO, poeta argentina

De acuerdo, me rindo. Ya no me revelo.
Alguien ha ganado. Yo he perdido.
Últimamente cada cosa, al igual que este post, carece de sentido. Son demasiadas coincidencias; o tal vez todo el mundo que conozco son la misma persona...


24.3.04

MENSAJE EN UNA BOTELLA:

Hay a quien le gusta ver las heridas sangrar. Hay alguien a quien le gusta meter su garra en antiguos agujeros.
Que sepas que ahí donde tratas de golpear no queda nada.
Así que no te molestes. Yo no tengo culpa de que te aburras.
Puede que tengas un amor, pero por aquí no está, así que no te confundas ni pierdas tu tiempo. No merece la pena.

YO "soy cristal, cuchillo...", pero no dudes que nada tiene que ver contigo. Tu ya fuiste mi asesino, ahora no puedes volver a matarme.

21.3.04

ÉL.
ÉL, así, en mayusculas, ya no lo es mas.
ÉL ya no existe; su lugar, poco a poco, lo ha ido ocupando ese niño mudo sin alma ni memoria, ese boxeador mentiroso al que nunca conocí.
ÉL ya no es. Y si lo digo es porque quiero estar segura de saberlo. Para olvidarle y que nunca más pueda engañarme ni robarme lo que un día le regalé.

20.3.04

Poco a poco el sol calienta, poco a poco todo despierta. Ya no hay frío, ya puedo caminar descalza mientras mis botas me miran, colgadas de mi mano.
Poco a poco amanezco, aún envuelta en el aroma que desprendes cuando te sueño.
Lentamente mis labios acarician el primer deseo: Querámonos.

19.3.04

Te escucho en silencio.
Saberte.
Saberte vivo, saberte sintiendo, saberte lejos.
Te escucho en silencio.
Y es hermoso y difícil.
Me levantas la piel y me rozas, tan sutilmente que me nace un abrazo, un beso borrador de tormentas.
Es entonces que quisiera...
Pero no, nada, nunca...

17.3.04

Tu duermes, olvidados tus pasos sobre sábanas arrugadas. Yo prendo baldosas bajo las suelas de goma de mis botas.
Yo consumo cenizas y humo al filo de mi insomnio. Tu desgranas notas en la cornisa de una cuerda de guitarra.
El comienzo de nuestra diferencia se inicia al costado de la aguja de un reloj.
Diferencia horaria, irreconciliable. Ningún grito que fabriquemos nos alcanzará en esta distancia.

16.3.04

Me encontró, recuerdo el minuto exacto en que prendió la luz. Cómo olvidarlo.
Entró en mi vida cuando yo era un tren abandonado, tan vacío que ni los asientos me quedaban. Me encontró un día que lloraba, lo mismo que lloraba desde hacía muchos días; llegó en un momento en el que daba igual si era un niño, o era una farola, si un autobús, si un suspiro, todo me ponía triste, la ciudad era negro alquitrán.
Tejió un telón diferente que cubría los días nublados, y poco a poco sus palabras fueron mi colchón y mi horizonte.
Logró tapar el hueco que alguien me hizo con sus dientes en el pecho.
Era el naufrago que un día llegó a una playa olvidada y plantó arboles. Era Él, y con eso era mas que suficiente.
Luego se fue haciendo invisible, hasta que sólo quedó un nítido paisaje; aquello que rodeaba todo lo que fue.

14.3.04

No rompes mi armazón, es mas, a tiempos lo refuerzas. No consigo acercarme; tu eres mi área de peligro, el perímetro por el cual me desplazo en carne viva.
Mírame un segundo, no me inventes, no me construyas a tu antojo. Percíbeme. Soy yo. Recórreme. Reconóceme.

8.3.04

De noche. Buscándome líos para que el sudor humedeciendo la piel, el tacto de otro cuerpo, el ardor del alcohol en mi garganta, apaguen el dolor que ata mi corazón.

6.3.04

Desde que amanecí tengo sensación de agua y fuego. Tengo semillas de luna prendidas en el pelo. Voy a salir a esparcir todos esos puntos de luz por el asfalto, a devolverselos a la noche.

5.3.04

ANA NO DUERME
(Almendra)

Ana no duerme,
espera el día,
sola en su cuarto,
Ana quiere jugar,
sobre la alfombra,
toca su sombra,
cuenta las luces,
mira la gran ciudad.
Ana no duerme,
juega con nada,
tal vez mañana,
despierte sobre el mar, el mar,
sobre el mar, el mar.

Ana de noche,
hoy es un hada,
canta palabras,
canta y se torna en luz.

Sobre la alfombra,toca su sombra,
cuenta las luces,mira la gran ciudad.

Ana no duerme,
juega con nada,
tal vez mañana,
despierte sobre el mar, el mar,
sobre el mar, el mar.

Ana no duerme,
espera el día,
sola en su cuarto,
Ana quiere jugar.

sobre la alfombra,toca su sombra,
cuenta las luces,mira la gran ciudad.

Ana no duerme,
juega con nada,
tal vez mañana,
despierte sobre el mar, el mar,
sobre el mar, el mar.

1.3.04

Quizás no lo sepas, o tal vez tengas la respuesta.
Saberte es saber de ti.
Tu me construyes.