8.1.04

Mentiras cotidianas

Paseamos y tomamos café, como si las cosas cotidianas habitasen dentro de nosotros, estuvimos construyendo las palabras aprendidas de memoria, esas palabras que apenas si tienen color. Afuera éramos dos animalitos sedados, como un cuadro recién pintado, sin historia, sin marcas.
Adentro muy diferente. Adentro golpeaban mis paredes las cosas que nunca te dije y que, aún hoy, desean colgarse de tu oído; palabras con deseos de tela de araña alrededor de tu corazón.
Y es que tu y yo siempre hemos sido de mentira, como figuritas en una tarta nupcial. Con tantos escondrijos que al final nos hemos desorientado.
Hoy hubiera querido decirte presente y te dije futuro imperfecto. Hubiera querido que supieras que aún tengo el alma pegada a la piel cuando se trata de ti, y que conmigo cuentas. Pero siempre me ha vencido este miedo a que no quieras saberlo, este miedo a tu ceguera que deja los cuartos a oscuras.

No hay comentarios: