31.10.03

A pasarlo de muerte

Resaca

Acércate despacio. Quítate las palabras y el abrigo y ven vestido con tu piel a cubrir mi cuerpo. Encendamos un fuego con las yemas de los dedos.
Ven a pasear por mi piel y deja que dibuje tu contorno.
No pidas permiso, retemos a las horas, sorprendamos al sol prendiendo el amanecer enredado entre mi piel y tus manos.
Me dejas deseos de serpiente, de caracola que quiere enroscarse, treparte despacio desde tus pies hasta tu boca.

fotografía de Jan Saudek

30.10.03

Runa

Me siento tierra, roca, fuego, playa.
Habítame, muéstrame el cielo o el infierno. Pero no me dejes indiferente. No quiero que me golpees y retrocedas, ola. Quiero que seas tormenta sobre mi territorio.
Una voz ancestral está ensayando cantos de sirena. ¿Puedes escucharla?

Les pregunté por tí y esto es lo que me dijeron..


29.10.03

Desaparecer

Paso atrás. Me siento tan cerca de ti y tan vacía por tu ausencia, por las paredes que nos dividen.
Besé sus labios, probé su sabor pensando en ti.
Es tiempo de ser caracol, y esconderme dentro. O huir. O quedarme muda. O convertirme en polvo y desaparecer... pero no más cerca, ahora no, tu no existes, tu no estás.

28.10.03

Dicen

Dicen que el paso del tiempo tiene un efecto sedante; que es como el mar limando las aristas de las rocas.
Que el tiempo todo lo cura y amaina las tormentas.
Asomada al silencio, mirando mas allá del interior de mis pupilas puedo ver un grito agarrado a la garganta, y tormentas, tornados, furia, fuego.
Siento un animal agazapado y el rescoldo de una revolución, la semilla de una guerra, el aullido de un beso, el latido de una semilla dispuesta a germinar.
También dicen que un cubo de hielo no apaga una lengua de lava.
Sigo en llamas, en carne viva, a flor de miedo, en el ojo de la tormenta.
Trato de olvidar, pero siempre, irremediablemente, se me hace tarde.

¿Quién dijo que todo está perdido?

Cada vez...

...que apareces tengo miedo.
Miedo de tus palabras. A pesar del tiempo y la distancia.
Y es que no has aprendido nada, o quizás sepas demasiado.

23.10.03

Nota



Dejo una canción. Hasta la vuelta.

En el camino

En el camino, así estoy. No me preguntes qué camino, ni dónde, ni hacia, ni cómo, o porqué. Ahora solo conozco el desde.
He despertado y la luz dolía, el aire cortaba la piel. Estoy viva, es algo extraño, pero es. No puedes hacer nada, estoy viva y tu ni siquiera estás. No es que vaya a reprochártelo, es solo que no quiero que esperes que te ame, ya no puedo amarte, solo puedo sufrirte y desangrarme, o puede que ni eso.
El camino es largo o corto, te lo diré cuando llegue si para entonces no me quedé muda, si para entonces soy consciente de que he llegado.

22.10.03

El océano Pacífico

puerto de La Libertad

El océano pacífico susurra palabras como besos. Él me conoce.
Entrégale el mensaje, dile que sigo siendo deriva y que mis ojos encierran su sal y su agua.
Dile que aunque no volvamos a vernos el oleaje no deja de romper contra mi piel...
Al océano Pacífico le gusta que le hablen en los días de lluvia y las noches sin luna.

21.10.03

Velvet night

Danae de Klimt

Cuando la distancia me grita necesito encontrar el silencio que guardas dentro de tus ojos.
Cuanto mas lejos, mas te nombran mis brazos.
Cuanto mas miedo y confusión, mas deseo tus palabras de laberinto.
Noche de terciopelo. Y yo queriendo ser caracola enroscada en tu cuerpo de roca y mar.
Hay algo terrible en este juego de distancias, sombras y ventanas que se abren.


20.10.03

Recuerdos musicales

Ayer me dijiste que no me obligara a escribir cada día si no tenía algo que decir. Hoy me has escrito algo precioso. Bien, me quedé sin palabras; así que me quedo con tus palabras y una canción que me han traido a la memoria. Recuerdos en forma de una canción de los Mejía Godoy. Que cosas... Qué momentos... Una burbuja de tiempo incierto, hermoso, perfecto.



Para luchar y quererte

Te amo en la extensión del día
De la palabra vida al verbo comprenderte
Te amo con la misma alegría
Que vemos avanzar el futuro del pueblo
Reclamo cuanto dura el momento
De ser feliz al fin, de vivir plenamente
Reclamo para ti, para mí
Un espacio de sol donde no quepa la muerte
Reclamo para ti, para mí
Un espacio de sol donde no quepa la muerte
Te amo en mi tono mayor
Optimista es mi amor
Y mi dicha consciente
Explico que la lucha no es
un obstáculo real para todo lo nuestro
mas bien en la lucha nació
este amor que creció en mi pecho y tu vientre
la razón, la sencilla verdad,
la sencilla razón de luchar y quererte
la razón, la sencilla verdad,
la sencilla razón de luchar y quererte
Te amo en la extensión del día
De la palabra vida al verbo comprenderte

Para luchar y quererte (Mejia Godoy)


Fue Culpa de otro

No podí­a esperar mas tiempo. Bueno, él me dice que es un boceto, pero a mi me da igual. No espero.

Mi muñeca Febe y yo (Febe mas o menos de carne y hueso) estamos encantadas de que alguien como Culpa de otro haya hecho un dibujo asi de bonito de nosotras en nuestra pose mas terrible... Gracias!!!!!!!!!





Algún día os cuento la historia de Febe y su boca cosida...

19.10.03

Contradicciones

Tu levantas la vista y el sol ciega tus pupilas. Mientras, yo enciendo velas al amparo de la luna.
A veces nuestras palabras son absurdas como peces arrastrándose entre la maleza. A veces tu dices cielo y yo no sé qué comprender.
Todo y nada está prohibido entre nosotros. Todo y nada tiene sentido. Y lo sabemos, los dos lo sabemos.


He pisado mi sombra

Las horas han pasado despacio, como si esta noche no tuvieran prisa por ver el sol; las he visto pasar, sentada en mi sillón, con los pies descalzos y el pelo suelto. Me hacía compañía el humo del insomnio, ese que dibujo poquito a poco con cigarros encendidos, brillantes como teas en la oscuridad de la casa.

Estaba fija en mi sombra que danzaba dejándose llevar por el hipnótico ritmo que marcaban las llamas de las velas; mi sombra brincaba alegre, ajena a esta pesadilla de no dormir. Justo cuando comenzaba a contonearse quise acercarme a la ventana, y no pude evitarlo, la pisé. Fue una sensación extraña, hacía tiempo que no pisaba mi sombra y creo que ella se asustó. Y es que cada día mis pies están mas cerca de ella; desde que no vuelo mi sombra y yo nos acercamos mas y más.

Y fue mi sombra la que me preguntó los motivos, quizás molesta por el pisotón.

Cuesta trabajo volar. Ahora llevo mas carga en los bolsillos y en el alma. No es que sean grandes cosas, pero sí una suma de unas cuantas cosas chiquitas.
Tengo, como ya te he contado, el humo de las horas despierta; ese que pretende llenar de dibujos, como quien hace sombras chinescas, las horas que robaba al reloj cuando dormías a mi lado, esas horas que se evaporaban con el calor de tu respiración junto a la mía, las mismas que se deslizaban por el hueco que se producía entre tus ojos cerrados y los míos que te miraban dormir.
Tengo el peso de miles de besos. No son cualquier beso al azar, son exactamente los mil besos que definían la extensión de tu cuerpo bajo mi boca; mil besos lentos, cálidos y húmedos. Mil besos cada día. Y eso sin contar los besos de buenos días o los besos despistados entre horas, esos a veces consigo ahogarlos en mi taza de café.
Tengo palabras importantes y triviales, frases hechas y oraciones cotidianas, esas con las que te decía “te amo”. Un “abrígate”, “no olvides tus llaves”, “hace buen día” o “se está haciendo de noche”... No sabes como lastran cuando se dicen vacías de contenido.
Tengo caricias pegadas a las palmas de las manos, en la punta de los dedos, que ni con la fuerza de las olas he logrado que se fueran. A veces alguna se me cae al suelo y se hace añicos, pero casi es peor, las esquirlas se quedan clavadas en el corazón y duele.
Y así tantas cosas pequeñas... como el café solo, el silencio que producen tus nudillos al no tocar a mi puerta, los perros ladrando, los charcos estallando bajo mis botas. Cosas tontas que tiran de mí y acortan la distancia entre yo y mi sombra, como si la gravedad fuese la ley física más cierta. Precisamente la gravedad... la de veces que nos habremos reído de ella...

Las horas han pasado despacio esta noche, y yo no quería pensar en ti, pero creo que las pequeñas cosas me han poseído, y me han introducido en sus sueños hasta pisar el camino que llega directo a tu recuerdo.

No quería pensar en ti, pero después de todo he querido contártelo; aunque tu no vayas a saberlo nunca, y tus horas corran alejándose de las mías, sobrevolando tu sombra.

18.10.03

Cenizas

Su voz en la madrugada:
- Te extraño
Algo crujió dentro de mí, se resquebrajó la estructura.
- De veras que te extraño
Cedió el techo y la lluvia comenzó a caer helada, como agujas muy finas taladrándome la piel.
- ¿Qué puedo hacer?
Todo en pedazos, tocando el cielo y el infierno. Como en una falsa primavera, los pies descalzos sobre miles de flores secas.
Y lágrimas, y sangre y confusión.
Y es que a veces las palabras son tan peligrosas como las balas, y su eco queda como un residuo difícil de borrar en la memoria.


16.10.03

Humo

Pensamientos...
Desaparecer, correr y esconderme...
Sentirse humo es como no sentir nada.

15.10.03

Carta a mi chico pálido

Puede que estés triste, me transmites sentimientos de marea baja y velas apagadas.
Nada está bien y nada puedo hacer para mejorarlo ni empeorarlo, y esta nada es una nada fea, de cristales blindados y corazones ensangrentados.
No quiero que estés triste, lejano o sin fuerzas para caminar; no me gusta porque entonces todo se vuelve deseo de silencio compartido, de brazos enredados, de besos borradores.
Y eso está prohibido. Porque tu eres mi chico pálido, que me mira inalcanzable, con los ojos melancólicos y el alma sellada. Tan lejos siempre, tan callado...

14.10.03

No mas lágrimas

Siguiendo a Amanda, y a mi estado de ánimo.

Silencio, he oído una voz
es posible que alguien se acuerde de mí
no puedo, trágica luz
siento tus ojos ocultos
en nombres, tantos nombres...

Como decía Aute: Y nada más, apenas nada más...

13.10.03

Propuesta

Colecciono palabras, lo confieso. Colecciono todo tipo de palabras que pido que todo el mundo me regale. Luego las pongo en un mural y las miro, a veces incluso las utilizo o las presto para acontecimientos especiales.

Llega el invierno, y se me ha ocurrido hacerme una colcha de palabras. O un mural para colocar en la ventana cuando llueva, qué sé yo.

Así que propongo construir mi nuevo mural con las palabras de todos. Enviadme palabras. Como queráis, escritas en Word, sobre una foto, escritas con lápiz de labios y pasadas por el escáner... una palabra. La preferida, la odiada, la exhibicionista, la triste... una palabra. Yo las iré colgando en el fotolog, y a final de mes el mural.

Vuestras palabras a: mi correo.



No leas. Escribe.

Lunes febril

Despierto desnuda, con las sabanas frías como enredaderas tristes, ocupando el lugar que ocupaba tu piel.
Llora mi tatuaje sin tu boca; aún tengo vivas las heridas producidas al quemarme con tus dedos en las noches alegres de guerra y amor.
Y me siento hecha de cristal resquebrajado, al filo de la rotura. Me volví mortal sin vos; me volví perecedera.
Aún hoy no sé borrar del todo tus huellas, y vuelven los recuerdos de ese modo de amar tuyo, como una caracola, envolviéndome de ti, sin límites entre los dos, difuminados el uno con el otro; cómo olvidar tu silencio, ese que aún hoy me acompaña, ese silencio del que estás hecho.
Quizás te amé demasiado, o puede que nunca se ame demasiado, ni se olvide lo suficiente.

12.10.03

Partido de dobles: De distancias y puentes.

Y de vez en cuando ellos lo intentan... Ella lanzó las primeras palabras y él respondió.

Te querría.

No siempre es suficiente arder, sentirse herido por el arma de una voz.
Nunca es demasiado desear como flores que chorrean polen, vida.
No sirve de mucho que mis manos te llamen, que en mi espalda descanse tu nombre, que mi tatuaje grite la ausencia de tu calor.
Te querría. Te querría aquí y ahora.
Como un desierto en llamas, como volcanes escupiendo lava en la noche. Espero tu deriva y tu naufragio con la piel hecha de arena.
Pero hoy, hoy no basta con cubrirme con palabras. Hoy te querría. Te querría a mi lado.

(Febe)

Puentes.

Puentes...
insulto procaz a las distancias.

Puentes...
unido de melodías despegadas de tu espectro movedizo, brillante y fugaz.

Puentes...
que me dejan inquieto y ávido del hecho concreto de tu voz.

Puentes...
que destruyen el silencio y el rencoroso efecto de sentirme incierto.

Puentes...
que propicias desde enfrente a cada poesía, a cada canción.

(Marcelo Neyra)

Mensaje oculto

A ti, que no leerás esto.
En un día como hoy... tus raices florecen...
Confío en tu "h.l.v.s."

11.10.03

C. dice

Días de tormenta

Ha terminado el beso y... se hace difícil la vida!

Como en un caparazón, tras un muro, en una cueva secreta. Así te voy encontrando en los días de tormenta. Como dormido, como ausente, como si el alma se te hubiera volado.
Y estar contigo es fácil y difícil. Me tienes el cuerpo y el pensamiento escrito con tu nombre, en cada rincón aparece un pedacito nuevo de ti. Te prefiero con la sonrisa teñida de nubes, como jugando, prefiero los días tranquilos de sueños y palabras. Pero si te llega la tormenta no busques refugio, no busques otro refugio que no sea cerca de mí. También quiero tus tormentas. Puede que aún no lo hayas comprendido...

10.10.03

Mi vida

Mi vida.
Cuando lo dices no sé qué quieres decir, o no sé qué quiero entender cuando lo dices.
Mi vida.
Será sencillo cuando lo vea escrito en tus ojos. O no.

9.10.03

De momento

De momento las farolas persisten en su insomnio.
De momento la arena cede bailando sutil bajo la caricia del viento.
De momento los pájaros abren sus brazos en cruz y se deslizan tocando las nubes.
De momento el asfalto nos mantiene sujetos a tierra firme como un imán que no hace distinción entre personas, perros o autobuses.
De momento las horas desfilan ordenadas al compás de la maquinaria del reloj.
De momento la rutina, tan parecida al sueño obligatorio de la muerte.
Hasta que llegues tu, y no otro. Y todo funcione al revés, los días sean sorpresas robadas al reloj que tendrá un compás diferente a cada rato. Y yo sepa que eres tú porque entre todas las frases que se dicen en un día, sabrás pronunciar exactamente esa que esperan mis oídos; y al acercar nuestros abrigos para saludarnos nos sentiremos desnudos y encendidos.

Me pregunto quién serás...

7.10.03

Martes de sol

He estado cosechando, retales de felicidad y trocitos de melodías. Hoy el día ha sido casi perfecto, suave.
He estado llenándome los ojos del color del cielo, y el alma de fuego; los voy a guardar en una cajita dorada para mostrártelos. Hoy deseo cubrirte de calor y que tu piel sea mi casa.

Aún me queda un día lejos. Después la vuelta con la maleta llena de viento y de deseos de palabras compartidas. Volveré el jueves, un buen día para volver.

5.10.03

Partido de dobles. Nuevos jugadores

Domingo. Partido de dobles.
El y ella ya no son los únicos que ocupan la pista. El tiempo que pasa y el vacío de lo cotidiano se enfrentan contra las palabras de ellos dos.

Por el momento ganan los nuevos jugadores...

Carta urgente escondida en un cajón

Te diré la verdad, hay días en que puedo vivir sin ti, días en que prefiero no escuchar. Otros días no sé qué hacer con tanta ausencia y tanta distancia, las horas se me caen de las manos y se hacen añicos contra el suelo.
Sabes que me hice daño por andar descalza, y ya no puedo quitarme la piel. Sabes que me sacaron el corazón a mordiscos, y al pedacito que quedó le esta costando reponerse del miedo.
No sé si sabrás que a veces ni siquiera quiero quererte. Pero otras veces, como hoy, solo quisiera ser parte de tu cuerpo, y de tu alma, encajarme en tu espalda como una pieza de tu rompecabezas y amanecer ahí al lado de tu piel; que escucharas mi silencio, que me cantaras la melodía de tu respiración, y nos acariciásemos, como si afuera no quedase ni un resquicio de cosas importantes, curados de los desastres cotidianos.

fotografía de Ben-Arieh

4.10.03

Una mitad. por Carqueja.

El cazador de imágenes viene de visita, y deja suspendidos en el aire retales de belleza.





La niña mira y sonríe. Gracias por prestarme tus palabras...

3.10.03

He estado pensando

Que quizás si hacemos un cordón... trenzando todos los adverbios de tiempo que conozcamos, anudando cada tramo con los adjetivos temporales, lo cosemos con agujas de reloj y en los extremos colocamos un calendario. Quizás tirando con fuerza desde cada uno de los extremos, podamos solucionar nuestro "temporal" problema.

¿Qué es la verdad?

Despierto en medio de una tormenta. Me siento cansada y vacía, en el centro de un huracán que me va tragando irremediablemente.

Demasiadas preguntas, fabricada de dudas, con las muñecas atadas por un cordón de mentiras. ¿Qué es la verdad? ¿Dónde está ahora? ¿Qué quieres decirme?.

veritat? Wow I'm sick of doubt
Live in the light of certain
South
Cruel Bindings
The servants have the power
dog-men & their mean women
pulling poor blankets over
our sailors
I'm sick of dour faces
Staring at me from the T.V.
Tower. I want roses in
my garden bower, dig?
Royal babies, rubies
must now replace aborted
Strangers in the mud
These mutants, blood-meal
For the plant that's plowed
They are waiting to take us into
The Severed Garden
Do you know how pale and wanton thrillful
comes death on a strange hour
unannounced, unplanned for
like scaring over-friendly guest you've
Brought to bed
Death makes angels of us all
& gives us wings
where we once had shoulders
smooth as raven's
claws
No more money, no more fancy dress
This other kingdom seems by far the best
Until it's other jaw reveals incest
I will not go
Prefer a Feast of Friends
To the Giant Family

(The severed garden. Jim Morrison)

2.10.03

Distancias

Mirando el calendario descubro que aún queda media vida hasta llegar a Diciembre.
Miro el mapa y descubro que no existe deriva capaz de acercar tu continente y el mío.
Miro los tejados y comprendo lo complicado que resulta a veces volar.
Miro sin poder mirarte y entiendo que hoy mi tatuaje y yo naufragaremos en un mar de sábanas frías. Sin poder hacer nada, tan lejos, tan distantes.
Ni el caos está a nuestro favor, creo que va a hacer frío hoy. Alguien encenderá un fuego, pero las llamas no lamerán el aire de este lugar.

Fotografía de Jan Saudek

1.10.03

El poder del otoño

Hay algunos fantasmas circulando por mi casa, algunos han llegado a mi vida hace poco, otros se acomodaron hace tiempo. Los más temibles son mi ángel de la soledad y el perro; les gustan las noches sin luna, se ríen de mí, me dibujan pesadillas en las horas de sueño, o me mantienen despierta a base de un licor de lágrimas que ellos mismos destilan.
Mi ángel de la soledad tiene un par de alas hipnóticas, no puedes dejar de mirar esas enormes alas negras, brillantes, hermosas. El perro es soez, escupe, araña con sus largas uñas y bebe tequila. A los dos les gusta sorprenderme, asustarme, anclarme a tierra firme y besarme en los labios mientras se ríen.
Los temo.
Pero hoy el otoño me ha regalado una respuesta. La temperatura descendió por un tobogán, y el cielo nos ha estado regalando gotitas de lluvia. Ha llegado el otoño, y como quien abre un baúl lleno de recuerdos, abrí la caja negra donde dormían mis botas; como atraídos por ellas, mis pies saltaron dentro, y se encendió la luz.
Los primeros pasos fueron lentos y silenciosos, después un poco más firmes; el aire se espesó, se tensó como una ballesta; el perro trató de morderme los tobillos, pero estaba demasiado borracho, se tambaleó unos metros y cayó cerca de la punta de mi bota izquierda. Ese fue el preciso momento en que mi ángel de la soledad se puso en pie mirando enfurecido las botas, desplegó las alas y de su garganta salió un silencio terrorífico que envolvió la habitación. Hizo el ademán para lanzarse sobre mí, y fue cuando lo descubrí. Las alas de mi ángel no saben volar, esas enormes alas negras te anclan al suelo, te agarran como una tela de araña al pasado, saben lastrar, pero no son capaces de elevarse ni un milímetro. Salí corriendo, nadie supo seguirme.
Voy a correr, correr por la ciudad, correré por las horas y los segundos, por la noche, por el filo de la madrugada; sé que pasado un tiempo me iré alejando del asfalto, y podré volar como antes hacía.
Te prometo que serás el primero al que se lo cuente; tal vez te lleve a pasear por los tejados.