3.9.03

Sueños

Soñamos, jugamos.
Sucumbo al placer de acariciarme con tus palabras, enredadas en mi lengua, susurrando aliento sobre mi piel.
Caigo en el delito de darte fuego, de ser mecha y prender entre las sombras.
Es mi alma de incendio, de agua, de espuma, en un espejo de palabras.

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