19.7.03

Una canción

Hoy hablaba con Hu, últimamente hablamos con bastante frecuencia; y de pronto me di cuenta de lo fácil que es hablar con Hu, y lo fácil que me resulta reírme con Hu. Y realmente hay muchos factores que deberían hacer todo muy difícil; pero qué fácil.
Con Hu de pronto soy todo lo que siempre he querido ser, y eso es complejo, porque mi mayor ilusión siempre fue ser una cíngara, de pies descalzos, larga melena enredada y espíritu libre, con un pañuelo a la cabeza, una pandereta y dos o tres pulseras en los tobillos. Conseguí pocas cosas, la melena, a veces el pañuelo, a veces las pulseras, pero poco más. Con él logro ser eso y mas.
Desde que conozco a Hu, y hoy nos dimos cuenta que dentro de poco vamos para cuatro años enredados en palabras, he conseguido ser esa cíngara maravillosa. Supongo que como ya lo logré ahora lo que más deseo es ser canción. No siempre lo deseo, pero cuando pienso en él me entran ganas de ser una canción y apoderarme de su mente y su alma, habitar su interior, y de vez en cuando deslizarme por su boca para salir y acariciar sus oídos.
Una canción de Hu, eso es lo que quiero ser.
Cada día me pongo las cosas más complicadas.


Insomnio. (De "Otros lugares")

Estos días me ha tocado no dormir, no se porque, no me preguntes, imagino que algo me dolía porque sentía un ruido sordo en mis oídos y a veces de los ojos se me escurría una lágrima.

Y he estado mirando por la ventana, descubriendo que siempre hay alguien mas que no duerme, la diferencia es que ellos ven la tele, lo sé porque a través de las ventanas se ve un parpadeo azul continuo.
Por la ventana se descubren muchas cosas, que los aviones vuelan despacito y se quedan como colgados en el mismo sitio cuando descubren que los miras fijamente; que los gorriones y los murciélagos son igual de feos si no les alumbra una bombilla, que el cielo nunca es del color del cristal con que se mira, de verdad, lo miré detrás de mis gafas de sol, y aún así seguía siendo gris y no dejaba de llover.

Cuando no puedo dormir me siento en mi sillón amarillo, parece que ahí nada va a hacerme daño. Subo los pies para no tocar el suelo y casi es como volar. Estoy lista con mi cuaderno y mi paquete de cigarros – ya sé que me dijiste que no fumara, pero quiero sentir que tengo algo por dentro, aunque sea humo-, como te decía estoy lista con mi cuaderno y mi paquete de cigarros; subida en mi sillón, acompañada por ellos, las horas parecen un poquito mas cortas. A veces escribo y escribo; cartas que no mandaré jamas, escribo la verdad a pesar de que no siempre la digo, relleno las hojas de mi diario de cosas tontas que han pasado... y otras veces escucho la voz de las hojas en blanco que me cuentan historias sobre las que nunca escribiré. Ellas si que saben.

Y como me ha tocado no dormir me he estado acostumbrando a escuchar en silencio los ruidos de la noche, son mas bonitos, pero también son mas tristes.
El chico de al lado, al que nunca he visto, pero al cual me imagino con gafas, escucha ópera y es muy silencioso, apenas si le escucho pero sé que le gusta pegarse a la pared los días que te extraño, me parece que si me escucha llorar él se siente menos solo.
Desde algún lado se escuchan gemidos y respiraciones, y me resultan extraños y desoladores. No comprendo porqué un momento en el que hay tanta vida suena como la muerte, y a veces me pregunto si nosotros también sonábamos tan tristes como tumbas.

Me parece bien apenas dormir unos minutos, así tengo mas tiempo para aprender cosas útiles como donde guardar los recuerdos, cómo quedarme en silencio sin motivo, tengo tiempo para pararme a pensar y ver las cosas bajo otro punto de vista – de día todo es mas apresurado y apenas si da tiempo a ser relativo-
En ocasiones escucho sonidos que no conozco y eso da un poco de miedo, no por nada, es que siempre pienso que es un bicho o el presagio de que algo malo va a pasarme.

A veces me siento culpable por quedarme dormida, una vez me dormí en una batalla, fue un día muy importante, y yo estaba tan triste y tan asustada que me quedé dormida, así sin más; creo que nunca me lo voy a perdonar. Desde entonces tengo mucho cuidado y ya no me duermo, solo me siento triste y asustada, pero es como tener frío, al final te acostumbras.

No sé, tal vez me esté volviendo loca por culpa de este insomnio y este dolor que creo que siento. Sé que es así porque escribo cosas como esta, y siempre lo hago como si a ti te importara lo que digo.

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