30.3.03

Escuché a Hu de nuevo. Su voz me dijo: en las fotos tenés los ojos tristes, ¿estabas triste?. No es tristeza, es sólo el reflejo de su ausencia sumada a la tuya. No esperarías que me quedase intacta... De todos modos ya estoy curada. Ha llegado la primavera.

29.3.03

Preguntas. S está escondido. ¿De qué se oculta? El cazador de imágenes está triste. Son malos tiempos para los soñadores en el país donde vive. ¿Lograré dibujarle una sonrisa? El mundo está en guerra y parece que nadie puede gritar lo suficiente como para que se nos oiga. ¿No hay ningún sonido capaz de parar las bombas? Él me dijo: "casi te digo mi amor". ¿Por qué casi? Imagino que cada cosa tiene su tiempo. Un deseo no cumplido: Mi nombre deslizándose por su lengua en una caricia; ya que no puede deslizar su lengua por mi piel. ¿Por qué tendrán que existir los mapas?

27.3.03

Ha estado lloviendo durante todo el día. Los edificios mojados, el cielo gris, las calles encharcadas. Hoy ha sido un día de puertas adentro; las horas han estado meciéndose suavemente, casi acariciándome. Y mientras mi mente volando en un columpio, recordando la piel de Hu, soñando que las estrellas bajaban a quemarme. Y he vuelto a ponerme una cadenita alrededor de la cintura, a sentir sus manos en torno a mis caderas. Hoy mientras llovía, en mi mente volví a bailar para VOS, sí, para vos.

25.3.03

Día extraño, de cambios horarios y cambios de humor. Día de ausencias y presencias. Extraño al cazador de imágenes, de pronto se ha escondido en lo alto de alguna sensación contradictoria. Me acompañan tu ausencia y tus recuerdos, eso no cambia, contigo ya siempre es igual; segundos de dolor y días invisibles. Y ahora espero al pie de esta escalera imaginada el regreso de Hu; es como esperar en el aeropuerto, pero sin paisaje de aviones. Vuelve Hu y no sé qué colores traerá en su maleta, eso me mantiene inquieta.

otra vez

Creo que no voy a poder dejar de cantar en mil días. Hu llegó al fin, dice que para quedarse, y me abrió de golpe todas las ventanas interiores. Ahora me entra la brisa del mar y se escucha música en algún lado. Aún no sé quien seré para Hu, pero lo que sea será como un ramo de flores inesperado, como un regalo sorpresa. Lo que tengo escondido ya me lo irá pidiendo, o no, esta vez prometo que será mejor. Siempre mejor.

19.3.03

Esperar y esperarte, aún sabiendo que no vienes, y que si llegas sólo vas a luchar en contra de mí, y vas a dispararme balas con tu lengua afilada, a comerte mi corazón con tus crueles dientes. No esperar nada y que Hu vuelva dibujando interrogaciones en las paredes de mi cuarto. Querer ser linda entre sus brazos y acabar entre los brazos de seda de una mujer a la que no deseo, como queriendo escapar, pensando si eso me hará atractiva a sus ojos. Mirar al cielo y sentir rabia hacia ti, suavemente, por primera vez, y tener la certeza de que ya no te conozco. Estos últimos días han sido tan extraños.

10.3.03

Hoy compartí unas palabras con él. Él que tanto fue para mí, aún se atreve a preguntarme si le extraño. Te extraño, sobre todo cuando tengo noticias tuyas, porque ya no te pareces a aquel que tanto amé (y puede que aún le ame). Quizás tenga que empezar a conocerte de nuevo, si tu me lo permites.

2.3.03

Mi teléfono está jugando conmigo, creo que pretende mantenerme alerta. Todos y cada uno de los días de esta semana me ha estado intrigando con una llamada sin número visible; lo hace a diferentes horas del día, como no queriendo darme pistas. Y yo me pregunto si alguien se estará equivocando, o si es alguien de fuera o de dentro. Pero quiero que mi teléfono deje de conspirar y poder escuchar del otro lado una voz, conocida o no, pero escucharla.